martes, 19 de enero de 2010

Tu decides. Enfermedad, Culpa.



Enfermedad.

Peor que traicionar, no hay cosa alguna.

A una amiga jamás se debería traicionar, pero si se trata de traicionar a una por otras tres, ¿se puede? ¿estaría bien?

No sé, pero también está el hecho de que la vida da vueltas, y sí, entendemos que el pez muere por la boca.

Solo se traiciona si es por el bien del otro, aun así, la otra persona no lo entenderá, aun así, la otra persona jamás volverá a confiar en ti, aun así,te sentirás culpable.

Culpa.

¿Por qué culpa? Lo hicimos por el bien de otro.
¿Por qué culpa? Esa persona no se enterará.
¿Por qué culpa? Además tu no eres la del problema.

LA CULPA es, porque a pesar de todo, sigue siendo tu amiga y la traicionas.

La peor enfermedad existente es traicionar, el no saber como ayudar sin traicionar, el no pensar que a esa ''amiga'' le dolerá, el no pensar que no quería ayuda.

Traicionar, no traicionar. Elegir, ¿quién será más importante para ti?

Al final del día tu decides que camino tomar.

Abril Masó.

lunes, 18 de enero de 2010

Arte en fotografía.




Sorprendente, que manera tan extraordinaria de representar su arte.


Fotografía: Chema Madoz.


Abril Masó

Un buen libro.



Que tan penetrante puede resultar un libro, sea de, poemas, novelas, comedia, acción, fantasía; realmente, nos encantan.

Escuché alguna vez que los escritores, se metían tanto en sus cuentos, que dejaban a un lado el mundo real, olvidaban, en algunos casos, quienes eran. Si nos ponemos a pensar, para un escritor, su historia debe ser real, pues sino, no podría contarla y que los lectores no lo creyeran.

Te puedes meter tanto en la historia, sentir lo que pasan las personas en ella, buscar semejanzas entre el cuento y tu vida, creerte el protagonista o tal vez la villana, irte lejos de tu mundo y entrar en el mundo del libro.

¿Por qué será que un libro jamás esta de más? Siempre terminamos leyendo uno.

Sin importar de quien haya sido escrito, sin importar si es famoso o no. Lo que importa es, que sea una buena historia, que realmente te forme una obsesión.

Esa es la palabra obsesión, cuando comienzas un buen libro, no puedes parar, necesitas seguir leyendo, porque se vuelve tan importante, tan interesante como cualquier otra cosa; además no podríamos quedarnos con la duda.

Hay tantos tipos de libros, por ejemplo, los de poemas, siempre, aunque estés triste, enamorado, feliz, enojado o de cualquier ánimo, siempre habrá un poema que describa lo que te sucede y hasta te anime. También los de fantasía, que te llevan a esos tiempos en los que creias en todo, creias en soluciones mágicas. Las novelas, que pueden ser, desde experiencias, hasta cuentos dramáticos inventados. Muchos tipos, pero cada uno más extraordinario que el otro, es lo grandioso de la literatura.

No hay mejor manera de comenzar o terminar un día que leer un buen libro.

Abril Masó

domingo, 17 de enero de 2010

Volví.

Sí, he vuelto, volví para expresar momentos, experiencias, lo que aprendí, pienso y siento.

No había escrito, pues no estaba preparada, la verdad, no era mi mejor momento.

Estaban muy bien acompañados, espero que la hayan disfrutado, pero ahora estaremos las dos, el doble de escritos.

Abril Masó

Ese algo bueno.




Luego de dar todo por nada, luego de querer, creer, sin arrepentimiento, nada queda. Pues porque no se da para recibir, se da para ayudar. En el momento de ayudar, valen más los demás y son primeros los demás que uno mismo.

No todos son de roca, no todos nacen con ese don, no todos sobreviven sin unas gracias, no todos se dejan de últimos en su lista. Aunque si a todos les llega el momento, en el cual, tenemos que ayudar a otra persona, sea, porque la persona no los pida o porque simplemente queremos hacerlo.

Según como decían nuestros familiares ya difuntos, todo lo bueno que hacemos en la vida se te devolverá en algo bueno. ¿Llegamos a soportar, a esperar ese algo bueno que vendrá? Algunos sí, otros se cansan de que la gente los utilice y ni un gracias les den, pero al final del día, te das cuenta de que hay alguien que siente lo mismo que tu y vive con eso.

Ahora, no tiene nada de malo, cansarse y pedir un gracias o pedir que cuando necesites ayuda alguien esté para ti, pues como humanos necesitamos, aunque sea, alguna vez de otro.

Es decepcionante que a una persona, que le importan tanto los demás y que jamás pide nada a cambio, nadie la ayude o esté para ella, cuando lo necesita. Pobre, pues no lo pedirá, ni lo tendrá; pero al mismo tiempo, que bien por ella, porque recibirá ese algo bueno que te devuelve la vida.

Talvez esa persona, será la que te salve la vida algún día.


Abril Masó